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Alquileres: ¿quién tiene que pagar las reparaciones?

Alquileres en Argentina: ¿Quién se hace cargo de las reparaciones?

La derogación de la ley de alquileres a fines de 2023 dejó vacíos que los inquilinos y los propietarios tienen que acordar antes de firmar los contratos.

¿Qué dice la ley sobre las reparaciones?

Desde la derogación de la ley de alquileres, muchos inquilinos y propietarios se encuentran en una situación incierta respecto a quién debe asumir los costos de las reparaciones. Tradicionalmente, las reparaciones menores, como arreglos de grifería o problemas eléctricos, suelen ser responsabilidad del inquilino, mientras que los gastos relacionados con problemas estructurales o de mantenimiento mayor, como filtraciones o problemas en la instalación de gas, deberían ser cubiertos por el propietario.

Negociación previa al contrato

Es fundamental que tanto inquilinos como propietarios acuerden claramente quién se hará cargo de las reparaciones antes de firmar el contrato de alquiler. Esto no solo evita malentendidos, sino que también protege los derechos de ambas partes. Se recomienda que estos acuerdos se plasmen por escrito en el contrato para mayor seguridad jurídica.

Tipos de reparaciones y su asignación

Generalmente, las reparaciones se dividen en dos categorías:

1. **Reparaciones menores:** Son aquellas que se producen por el uso cotidiano del inmueble, como cambios de bombillas, arreglos de grifería o mantenimiento de electrodomésticos. En este caso, el inquilino suele ser quien debe asumir los costos.

2. **Reparaciones mayores:** Estas incluyen problemas estructurales, como filtraciones, problemas de calefacción o aire acondicionado, y reparaciones en instalaciones eléctricas y de gas. Por lo general, estas deben ser cubiertas por el propietario, ya que son consideraciones fundamentales para la seguridad y habitabilidad del inmueble.

Consejos para inquilinos y propietarios

Para evitar conflictos, es recomendable que los inquilinos realicen un inventario detallado del estado del inmueble al momento de la mudanza. Esto puede incluir fotos y un listado de cualquier problema existente, lo cual puede servir como prueba en caso de disputas futuras.

Por otro lado, los propietarios deben estar al tanto de las condiciones de su propiedad y realizar mantenimientos periódicos. Esto no solo asegura la satisfacción del inquilino, sino que también podría aumentar el valor del inmueble a largo plazo.

Conclusión

La comunicación efectiva y la claridad en los términos del contrato son claves para una relación armoniosa entre inquilinos y propietarios. Ante la ambigüedad que ha dejado la derogación de la ley de alquileres, es esencial que ambas partes se informen y evalúen sus responsabilidades antes de firmar cualquier acuerdo. Así, se asegura una experiencia de alquiler más segura y agradable para todos.